viernes, 23 de mayo de 2014

Mi Once Ideal de la Liga 2013-14

El pasado fin de semana vivimos el adiós a la Liga 2013-14 con uno de los finales más emocionantes del campeonato, con una "final" por tercera vez en la historia de la Liga, en la que el Atlético salió campeón frente al Barcelona en el Camp Nou al empatar a uno. Así, el Atlético consiguió acabar con el duopolio Real Madrid Barcelona que duraba ya demasiado tiempo… 

Una temporada más, aquí va Mi Once Ideal de la Liga:

DDJ: 3-4-3

Portero: Courtois. El belga repite en este once y distanciándose más aún de sus perseguidores. Sus paradas han sido claves para que el Atlético se alzase con el título de Liga. Sin él, en más de un partido los tres puntos hubiesen volado. El mejor portero de la Liga, ¿y del mundo?


Lateral derecho: Sergio Ramos. El de Camas repite también en este once y por méritos propios. Esta temporada le ha servido para reivindicarse y volver a su mejor nivel, el de uno de los mejores centrales del planeta. Su casta y orgullo han liderado al equipo en muchos tramos de la temporada y su aportación goleadora (4 goles en Liga) ha sido considerable.


Central: Godín. Un muro en la defensa rojiblanca y goleador en ocasiones importantes. Sin ir más lejos, su gol frente al Barcelona dio el título de Liga al Atlético.


Lateral izquierdo: Filipe Luis. El lateral brasileño ha demostrado ser un jugador clave en el conjunto de Simeone. A su habilidad defensiva une subidas por la banda que finalizan con centros letales. Un escándalo que se vaya a perder el Mundial.


Interior derecho: Koke. Su calidad y esfuerzo le han llevado a estar en la pre-lista de Vicente del Bosque para el Mundial. Uno de los pilares del centro del campo atlético. 


Mediocentro: Modric. El croata ha explotado esta temporada con el Real Madrid. Nadie recuerda ya los 40 millones € que se desembolsaron por él. Su talento, magia e imaginación han encandilado a un Bernabéu que ya corea su nombre a la menor ocasión.


Mediocentro: Gabi. El capitán del mejor equipo de la Liga no podía faltar en esta alineación. Su control y su liderazgo han resultado claves para el porvenir rojiblanco. Merecía el premio de la convocatoria con España (al menos en la pre-lista), pero puede estar orgulloso de la temporada que ha realizado.


Interior izquierdo: Rakitic. El mediapunta del Sevilla se ha destapado como uno de los mejores jugadores de esta Liga. El ex del Schalke 04, de quien ya conocíamos su talento, ha dado un paso al frente y ha devuelto al Sevilla al nivel de otras temporadas conquistando la Europa League y siendo 5º en Liga. Media Europa anda detrás de él ahora…


Extremo derecho: Carlos Vela. El mexicano ha sido el mejor de la Real Sociedad esta temporada y se ha ganado un puesto en este Dream Team. Sus 16 goles y sus 12 asistencias, unidos a una calidad difícilmente igualable le aúpan a él.


Delantero centro: Diego Costa. El hispano-brasileño ha cumplido de manera sobresaliente la "misión imposible" de hacer olvidar a Falcao. 27 goles, hambre y compromiso. Normal que sea el jugador favorito para ocupar el puesto de delantero español en el Mundial. Su paso por el Atlético, eso sí, parece tener los días contados…


Extremo izquierdo: Cristiano Ronaldo. Tercer y último jugador en repetir puesto en este once. El actual Balón de Oro ha comenzado el 2014 con ganas de repetir. 31 goles, Pichichi y Bota de Oro. Máximo goleador en la historia de una sola edición de la Champions. En fin, ¡jugadorazo!


Entrenador: Simeone. ¡Como para no repetir! Con su "partido a partido" ha conseguido imponerse a Real Madrid y a Barcelona en la Liga y dar el título a los colchoneros dieciocho años después. Liga, semifinalista de Copa y finalista de Champions (con la final aún pendiente). Actualmente, el mejor entrenador que hay sin duda.


Mejor jugador: Cristiano Ronaldo. Sin él, su Real Madrid no es el mismo equipo. La dependencia de CR7 es notable en los blancos y con el portugués en el campo es un equipo mucho más temible. El mejor jugador del mundo en estos momentos y el mejor de esta Liga.


Jugador revelación: Bacca. Como siempre, el Sevilla ha vuelto a demostrar tino con sus fichajes. Bacca, con 14 goles en su primera temporada, se ha convertido en el jugador revelación de la Liga. 




miércoles, 30 de abril de 2014

It's Real! Lisbon is coming...


Doce años después, ¡Doce! El Real Madrid se clasificó anoche para la final de la Champions League por la puerta grande. Ganando 0-4 en su primera victoria contra el Bayern Múnich en el Allianz Arena, con 37 goles en la competición y 16 de Cristiano Ronaldo (récords históricos) y con Sergio Ramos callando la boca del portero que se arrepentirá toda su vida de haberse reído de él. Próximo destino: Lisboa. La Décima, más cerca que nunca.


Ni los merengues más acérrimos, optimistas y soñadores se habrían atrevido a pronosticar un resultado de 0-4 en el históricamente maldito Allianz Arena. Los pocos convencidos de que pasaría el Madrid hablaban de un 2-1, un 3-2, un 1-2… ¡nadie pensaba que el Bayern recibiría en casa semejante baño! Éste es el famoso chorreo al que hace unos años se referiría Boluda (a nadie le quedó claro entonces cuando el Madrid salió escaldado contra el Liverpool). Señor Rummenigge, ¡Múnich ardió!


Cuando te enfrentas a un equipo que lo ganó todo la pasada temporada, que ésta se había paseado por la Bundesliga hasta el punto de ganarla a más de un mes de su finalización y que cuenta con el entrenador del que fuese el mejor Barcelona de la historia… muy bien tienes que hacer las cosas. Y eso pasó ayer: un equipo jugó muy mal y otro muy bien. El Bayern volvió a ahogarse en una posesión estéril de la que el Real Madrid volvió a aprovecharse exhibiéndose a la contra. La defensa del Real Madrid fue inexpugnable y, nuevamente, acertó Ancelotti alineando un 4-4-2 contra equipos grandes y de gran potencial ofensivo. Carvajal y Coentrao, como en la ida, volvieron a ganarse el nombre de alguna calle cercana al Bernabéu parando a Ribéry y a Robben; Pepe estuvo perfecto y Ramos, goles aparte, cuajó una de las mejores actuaciones de su carrera y se dice pronto. Modric y Xabi Alonso, magistrales: rápidos distribuyendo el balón para facilitar las rápidas salidas de la "BBC" y brillantes en las tareas defensivas (lástima que el tolosarra viese la amarilla ya que se perderá la final). Bale y Di María, dos cuchillos por las dos bandas. Benzema, el más flojo ayer, colaboró en los ataques blancos con la elegancia que le caracteriza. Y Cristiano… qué decir del que es actualmente el mejor jugador del mundo. De Casillas no hablo, porque ni siquiera fue necesaria una de sus mágicas intervenciones como la que realizó en el Bernabéu. Fue un espectador más que se divirtió viendo jugar a sus compañeros.



Lo poco que destacó en el Bayern Múnich fue la frustración de muchos de sus jugadores ante la impotencia de no generar el más mínimo peligro. Un 68% de posesión y la ocasión más peligrosa fue un disparo de Robben en la segunda parte (con 0-3 ya) que se marchó rozando el poste. Dante debió ser expulsado por una entrada criminal sobre Cristiano Ronaldo, Ribéry también por un tortazo sin sentido sobre el bueno de Carvajal, Robben y Müller se desesperaban con cada falta que cometía su equipo y Mandzukic se daba las mayores carreras para protestar cualquier decisión arbitral. De principio a fin el Madrid fue superior. Los jugadores del Bayern lo notaron en el campo y sus rostros se convirtieron en poemas vivientes. La cara que se le quedó a Neuer cuando aquel defensa al que le gustaba tirar los penaltis a la grada le marcó dos goles es digna de enmarcar. Al menos Pep fue capaz de reconocerlo tras el partido: ¡jugaron fatal!










Los blancos salieron enseñando los dientes y mordieron muy pronto. Sergio Ramos remató un córner de Modric y una falta de Di María para poner los dos primeros goles en el electrónico. 0-2 en veinte minutos y con la sensación de que el Madrid quería aún más. Y más que obtuvo. Cristiano Ronaldo culminó un contraataque utópico en el 34', convirtiéndose en el futbolista que más tantos ha anotado en una sola edición de la Champions League. Recuperación de Bale ¡en el área madridista! Pase a Di María, el argentino en largo a Benzema que devuelve a Bale en carrera, éste al hueco a Cristiano y gol del portugués. ¡Golazo! Aún quedaba un último castigo para el Bayern. Falta a favor de los blancos en el 89' y segundo gol de CR7 con un toque sutil por debajo de la barrera. El Real Madrid estará pues en la final de la Champions League en Lisboa. El Bayern Múnich, vigente campeón de la Champions, se despidió de la competición encajando la mayor goleada que ha recibido en su casa en competiciones europeas. 


jueves, 24 de abril de 2014

El embuste de la posesión


Desde que el Barça de Guardiola hiciese historia con su fútbol espectacular, una mentira ha calado en el mundo y se ha arraigado en él como las malas hierbas lo hacen en las buenas tierras. Una mentira que afirma que la posesión de balón es sinónimo de victoria, de buen fútbol, de espectáculo. Ayer, el Real Madrid evidenció la falsedad de tales creencias. Su victoria por 1-0 frente al todopoderoso Bayern Múnich de Guardiola quitó la venda de los ojos a los "posesionistas".


Tantas veces se ha repetido dicha mentira que el propio Pep se la ha acabado creyendo. No es raro pues, que se le escuchase en rueda de prensa manifestar su orgullo hacia unos jugadores (los suyos) que habían conseguido mantener la posesión del balón. El Barça de Guardiola era único por los jugadores que tenía y por cómo tocaban la pelota y presionaban, no por tener la posesión. La posesión era consecuencia de su intensidad y calidad, no la vía por la que conseguir el buen juego. Pep ha confundido las causas con la consecuencia y, por ello, ayer perdió el Bayern.

Actitud. Es la palabra con la que definiría el partido del Real Madrid. Once futbolistas conscientes de la superioridad del rival y que ponen todas sus armas disponibles para derrotarlo. 4-4-2 de Ancelotti que abandonó de forma muy inteligente el 4-3-3 habitual y líneas muy atrasadas en la primera mitad. Paciencia, colocación y una concentración insuperable. Con todo ello, el Real Madrid consiguió las mejores ocasiones en un primer período en el que ni tan siquiera alcanzó el 25% de la posesión del esférico. Ejemplo vivo, Cristiano Ronaldo. Su ambición y sus ganas aportan al Real Madrid algo intangible que, no obstante, hace de su equipo un equipo mucho mejor. Aún algo lesionado y sin estar al máximo remató cuatro veces a portería provocando sendas intervenciones de Neuer. La línea de cuatro sobrepasó la perfección. Ramos y Pepe fueron la pesadilla de Mandzukic, y Carvajal y Coentrao anularon (¡se dice pronto!) a Ribéry y a Robben. En el medio, Xabi Alonso fue el líder que todos esperan de él. Nada tuvo que ver con el mermado futbolista que deambulaba por el campo en las semifinales del año pasado…


Un ataque del Real Madrid bastó para hacer el primer y único tanto del encuentro. Cristiano Ronaldo dio un balón al hueco a Coentrao, el mejor de los blancos ayer de largo, y el portugués vio a Benzema en el segundo palo que empujó la pelota al fondo de las mallas. El Bayern no cambió de estrategia. Continuaron sus eternas posesiones, eternas y estériles. Salvo los quince primeros minutos, el juego del Bayern tuvo la misma verticalidad que la línea del centro del campo. ¿Ocasiones claras? Ninguna.












En la segunda parte mejoró la cosa para el Real Madrid. El Bayern pegó un inesperado bajón físico que aprovecharon los merengues para adelantar las líneas. Pep perdió un 12% de su bien amada posesión y el Madrid trató de tocar más la pelota y presionar a los bávaros más arriba. Cerca del minuto setenta, Götze y Müller entraron en el Bayern por Ribéry y Schweinsteiger y CR7 dejó su lugar (no estaba para más trotes) a Gareth Bale. Götze y Müller incrementaron el peligro del Bayern pero aún faltaba la intervención milagrosa de Íker Casillas. Parada de reflejos a un potente disparo cercano de Götze que pocos pueden realizar… Con paradas así me resulta difícil explicar sin trascender los límites de la lógica por qué sigue jugando en Liga Diego López (un buen portero, pero no uno magnífico). 



El resultado es bueno para el Madrid… pero también para el Bayern. Un 1-0 es "remontable" y más cuando el actual mejor equipo del mundo contará con el apoyo de su afición y tendrá el orgullo tocado. Casta y cabeza, orgullo y perfección. Eso necesitará el Real Madrid para alcanzar la anhelada final de Lisboa. Todo sea por esta afición…