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domingo, 22 de noviembre de 2015

"Clásica" humillación


El Barça tomó por la fuerza un Bernabéu que estaba blindado sólo por fuera


El Santiago Bernabéu se convirtió de nuevo en el centro de todas las miradas del mundo del fútbol como cada vez que se enfrentan el Real Madrid y el Barcelona. Esta vez, había un aura extraño en torno al partido por el eco de la amenaza terrorista surgido tras los lamentables sucesos de París. Durante toda la semana se ha hablado de las fortísimas medidas de seguridad hasta el punto de dar la vuelta a la tortilla y que el estadio merengue pareciese el lugar más seguro en toda la capital.

Con la pelota rodando ya por el césped, hubo un encargado de que se cambiase de tema de conversación y, por fin, se empezase a hablar de fútbol. Ése no fue otro que el F.C. Barcelona. Los culés demostraron estar a años luz de los vikingos y, con Messi disfrutando desde el banquillo, que no existe ninguna dependencia de su gran estrella. Lo de ayer fue un enfrentamiento de once estrellas sin equipo contra un equipo con once estrellas. Visto lo visto, el resultado era de esperar.

Rafa Benítez salió a jugar con toda su artillería y con todos sus "jugones". Fue tan valiente el planteamiento del técnico madrileño como extremadamente inútil. El Madrid ni presionó arriba al Barça ni se cerró atrás para salir después a la contra. En otras palabras, le puso las cosas facilísimas al mejor equipo del mundo con el balón en los pies. Parecía que la idea de los blancos pasaba por arrebatar el balón a su eterno rival, pero eso no sucedió en ningún momento.

Arriba, Neymar y Luis Suárez demostraron con creces que son capaces de hacer olvidar a Messi. Los dos continúan en estado de gracia y todo lo que tocan lo convierten en oro puro al estilo del Rey Midas. Rakitic se consagra como el fantástico futbolista que ya intuíamos en el Sevilla e Iniesta, como colmo para el Madrid, dio una exhibición con el balón digna de sus mejores años a las órdenes de Guardiola.

En el Madrid, Cristiano dio pequeñas muestras del jugador que es pero sigue lejísimos de su nivel y desperdició ocasiones en las que otrora era infalible. Danilo y Varane completaron una actuación ridícula, impropia de ambos y escandalosamente mala en todos los aspectos del juego. Modric y Kroos, los encargados de arrebatarle la pelota al Barcelona, tuvieron también un encuentro para olvidar. Ambos erraron pases que nunca fallan y estuvieron negados en la recuperación del cuero. Ni siquiera Keylor Navas disputó un buen partido…

Habían pasado algo más de diez minutos cuando el Barça golpeó por primera vez en lo que se transformarían en noventa minutos demasiado largos para los locales. Sergi Roberto acarició la pelota para asistir con una clase magistral a Luis Suárez. El uruguayo tiró de instinto para permitir avanzar al balón hasta enviar un pase con el exterior al fondo de las mallas. Desmarque, un fugaz vistazo y definición mortal.


El abrumador dominio blaugrana, no obstante, tardó en traducirse en más goles. Una asistencia picada del mago de Fuentealbilla encontró a Neymar, que batió a Keylor Navas pese a estrellar el esférico contra éste. El costarricense contempló impotente cómo la pelota rebasaba la línea de gol. El 0-2 era un mundo de distancia, más por el fútbol visto hasta ese momento que por el marcador en sí. Pudo ser aún peor, pero la cabeza de Marcelo bajo el larguero quiso aplazar la sentencia hasta la segunda mitad.


Tras el descanso el Madrid salió a presionar y a tirar de un orgullo que le duró siete escasos minutos; el tiempo que tardó el Barça en lograr el 0-3. El tercero fue el tanto de la noche. Iniesta combinó con Neymar, que se la devolvió de tacón en la frontal del área, y el manchego pegó un zapatazo en carrera que se alojó en la escuadra de Navas. Por relajación del Barça, fue el turno de las ocasiones del Madrid y fue el momento de que se luciese el único culé que aún no lo había hecho: Claudio Bravo. Le detuvo las dos más claras a Cristiano Ronaldo y ganó con creces su particular duelo frente a Navas.


El cuarto del Barcelona llegó por inercia. Luis Suárez se vio con la bola en el área y definió con toda la calma del mundo, como si estuviese entrenando en la ciudad condal. El Madrid palmaba en casa 0-4 y al que más le desesperaba la situación era a Piqué, que vio cómo Munir frustraba su oportunidad de marcar el quinto tanto y de repetir su histórico gesto de la manita. El Santiago Bernabéu estalló en una sinfonía de pitos y de gritos de dimisión contra Florentino Pérez, presidente a quien le gusta demasiado jugar a ser director deportivo y que trajo a Rafa Benítez cuando Ancelotti había construido un equipo que funcionaba. El Barça ha abierto ya una brecha de seis puntos más el golaverage a su favor, salvo escándalo en el Camp Nou.



Ficha del partido:

Alineaciones:
Real Madrid (4-2-3-1): Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Kroos; Bale, James Rodríguez, Cristiano Ronaldo; y Benzema. Entrenador: Rafa Benítez.
Barcelona (4-3-3): Bravo; Dani Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba; Rakitic, Busquets, Iniesta; Sergi Roberto, Luis Suárez y Neymar. Entrenador: Luis Enrique.

Sustituciones:
Real Madrid: James Rodríguez por Isco (54') y Marcelo por Carvajal (58').
Barcelona: Mascherano por Mathieu (27'), Rakitic por Messi (56') e Iniesta por Munir (76').

Goles:
Barcelona: Luis Suárez (11' y 74'), Neymar (39') e Iniesta (53').

Tarjetas amarillas:
Real Madrid: James Rodríguez (22'), Sergio Ramos (50') y Carvajal (82').
Barcelona: Dani Alves (30') y Busquets (90'+1').

Tarjetas rojas:
Real Madrid: Isco (84').

Árbitro: Fernández Borbalán.

martes, 18 de agosto de 2015

Rugido de campeón: los leones culminan su sequía


El Athlétic conquista la Supercopa de España y logra un título 31 años después. Por fin, tras cinco finales perdidas desde el 2009, los bilbaínos se sacan la espinita


Han tenido que transcurrir más de tres décadas para que el Athlétic volviese a levantar un título. Quién sabe qué habría sucedido con este club si, como Real Madrid y Barcelona, se hubiese puesto a fichar súperestrellas en vez de seguir su política de contar sólo con jugadores vascos. Lo cierto es, que a día de hoy, el Athlétic es el Supercampeón de España y lo ha conseguido barriendo en la final al Barça de Luis Enrique que venía de conseguir el "Triplete".


Es curioso que cuando más pesimismo había en Bilbao (ya estaban los aficionados hasta las narices de Messi y del Barcelona) el Athlétic se sacó un auténtico partidazo de la manga para humillar a los culés con un 4-0 en el Nuevo San Mamés. En Barcelona se habló tímidamente de la remontada, pero la idea se trasladó más a las redes sociales que al Camp Nou. La afición tenía el comportamiento típico de un encuentro amistoso y al Barcelona le faltó puntería en los primeros momentos del choque que fueron los únicos en los que estuvo volcado. 

El Athlétic puede sentirse orgulloso y sacar pecho de haber toreado al Barça en la ida y haber aguantado la vuelta en el Camp Nou sin mayores dificultades. El héroe de los rojiblancos tiene nombre y apellido: Aritz Aduriz. El ariete de los leones firmó un hattrick para la historia en la ida y marcó el tanto de la igualada (tras el gol de Messi al filo del descanso) en la vuelta, frustrando definitivamente las esperanzas azulgranas. Un póker de goles en la final que le aúpan a los altares del Athlétic y le hacen aporrear las puertas de la Selección española a sus 34 años.


Otro de los nombres propios es el de Gerrard Piqué. "Yo sí creo" era su mensaje en Twitter tras el 4-0 de la ida. Pues bien, ganando anoche su equipo 1-0, se autoexpulsó tras "cagarse en la puta madre" de uno de los asistentes. Quizás estuviese pensando en los de Madrid el central, que parece tenerlos siempre en su cabeza.


Los leones han finiquitado por fin una malísima racha en las finales y, también en las finales contra el F.C. Barcelona. Desde el 2009 habían disputado cinco, cuatro de ellas fueron contra los blaugranas, y no habían ganado ninguna. Tres de Copa del Rey y una de Supercopa de España (contra el Barça todas ellas) y una de Europa League contra el Atlético. Por fin, a la sexta, el Athlétic ha salido justo vencedor de una final que ha dominado de cabo a rabo. Ni apareció Messi en los 180 minutos de juego, mérito absoluto de la zaga de Valverde.


No es ninguno de los tres grandes títulos, pero todos ellos cuentan y no hay mejor manera de comenzar la temporada que con un nuevo trofeo en las vitrinas de tu estadio. Ésta es la segunda Supercopa de España que consigue el Athlétic, que ahora debe centrarse en eliminar al Zilina para poder estar en la fase de grupos de la Europa League. Quién sabe si este equipo ganará algún título más esta temporada.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Pedro da la Supercopa de Europa al Barça


El Barcelona se impuso por 5-4 al Sevilla en la prórroga de una final épica. Los culés suman ya cinco Supercopas de Europa y son, junto al Milan, el equipo más laureado en esta competición



Nadie en el Boris Paichadze de Tiflis quedó decepcionado. Georgia tuvo la oportunidad de albergar un partido de fútbol de un nivel al que no acostumbra ese país. Frente a frente, el campeón de la Champions y el campeón de la Europa League. El Barcelona y el Sevilla escribieron otro capítulo más para la gloria del fútbol español, que desde el 2014 lo ha ganado todo a nivel de clubes.

La falta de ritmo y de forma física de ambas escuadras, lejos de significar un encuentro de menor calidad, propició que el espectáculo se instaurase sobre el terreno de juego y que los ataques mermasen a las defensas contrarias con un festival de goles. El Sevilla madrugó en el primer tanto, a lo que el Barcelona no tardó en responder con dos hachazos. Estos partidos no suelen ser excesivamente atractivos, son más un premio para los mejores equipos de la campaña anterior, sin embargo, el de este año mantuvo hasta el desenlace la emoción en todo lo alto.


No habían transcurrido ni tres minutos cuando Éver Banega dejó claro al Barcelona que no lo iba a tener fácil esa noche. El argentino transformó una falta desde la frontal ante la que nada pudo hacer Ter Stegen. Messi observó a su compatriota y consiguió silenciar a toda la afición sevillista cuando se cumplía el cuarto de hora de encuentro con dos réplicas insuperables. Con la pierna izquierda, de libre directo en ambas ocasiones, alojó el cuero en la escuadra izquierda de Beto. Messi puso por delante al Barcelona con dos ejecuciones de súperestrella y ridiculizó el inmejorable comienzo del Sevilla.


La cosa pintaba mal ya para el Sevilla que veía como el gigante Leo Messi emanaba sensación de peligro cuando la pelota acariciaba sus botas. Peor se puso cuando Rafinha, antes del descanso, hacía el 3-1 que parecía ya la estocada definitiva. Tras el descanso, los de Emery regresaron con valentía, quizá demasiada. El Barça aprovechó los huecos que aparecieron en el campo con la presión hispalense y Luis Suárez hizo el cuarto de la cuenta blaugrana.












El Sevilla, no obstante, no bajó los brazos y siguió con la misma intensidad. El Barça perdió la pelota por la relajación, la fuerza del Sevilla y la salida de Iniesta del campo. Reyes, inspirado y motivado desde el comienzo del choque, lideró a los suyos mientras permaneció en el campo y fue el primero en recortar distancias. La fe del Sevilla movió montañas y terminó por encontrarse con un penalti a favor que no perdonaría Gameiro.















El estadio era ya una olla en ebullición. Los culés miraban incrédulos el electrónico y se desesperaban por la lentitud de cada segundo, los sevillistas empujaban en volandas a los suyos en cada llegada al área, en cada balón cruzado, en cada ocasión. Así, en el minuto 80, el empate fue una realidad. Konoplyanka remató un balón en el segundo palo que finalmente forzó la prórroga.


Fue entonces cuando Luis Enrique se dio cuenta de que tenía a un campeón del mundo en el banquillo. Pedro, suplente pese a la baja de Neymar, entró en la prórroga para salvar los muebles a su equipo. Aún con el cansancio acumulado, y en pleno mes de agosto, los dos equipos se mostraron fieros en el tiempo extra. Los penaltis amenazaban ya en la segunda mitad de la prórroga por la falta de claridad de ideas, pero allí apareció Pedro. Chutó Messi tras el rechace de una falta que él mismo había ejecutado, Beto sacó una mano rescatadora y Pedro salió de la nada, como un auténtico ratón del área, y anotó el definitivo 5-4. Su celebración mostró la rabia contenida, pateó con furia el banderín del córner pensando que posiblemente ése era su último tanto como azulgrana, mas una cosa estaba clara: le había regalado al Barça su quinta Supercopa de Europa.



Ficha del partido:

Alineaciones:
Barcelona (4-3-3): Ter Stegen; Dani Alves, Piqué, Mascherano, Mathieu; Rakitic, Busquets, Iniesta; Messi, Luis Suárez y Rafinha. Entrenador: Luis Enrique.
Sevilla (4-2-3-1): Beto; Coke, Rami, Krychowiak, Trémoulinas; Krohn-Dehli, Éver Banega; Reyes, Iborra, Vitolo; y Gameiro. Entrenador: Unai Emery.

Sustituciones:
Barcelona: Iniesta por Sergi Roberto (62'); Rafinha por Marc Bartra (77'); Mascherano por Pedro (92').
Sevilla: Reyes por Konoplyanka (67'); Iborra por Mariano Ferreira (79'); Gameiro por Immobile (79').

Goles:
Barcelona: Messi (7' y 15'), Rafinha (43'), Luis Suárez (52') y Pedro (115').
Sevilla: Éver Banega (3'), Reyes (57'), Gameiro (72') y Konoplyanka (80').

Tarjetas amarillas:
Barcelona: Mathieu (70'); Pedro (93'); Busquets (116'); y Dani Alves (119').
Sevilla: Krychowiak (13'); Coke (87'); Éver Banega (90' + 1'); Immobile (91'); y Krohn-Dehli (119').

Árbitro: William Collum. 

martes, 23 de junio de 2015

Joan Laporta, el político frustrado


Es interesante comprobar cómo cada vez más las elecciones a la presidencia del Barça se convierten en un espectáculo más parecido a los mítines políticos que a un acontecimiento deportivo. Poco se habla de fútbol, de fichajes, de táctica… mucho, demasiado, de Cataluña.

Hay un candidato que destaca en este último aspecto por encima de todos los demás. Tras su nefasto paso por la política reaparece en el panorama futbolístico con el rabo entre las piernas pero la cabeza bien alta para seguir hablando de lo mismo: de política. Por alguna extraña razón este personaje consigue aunar independentismo catalán y F.C. Barcelona como si no pudiesen vivir el uno sin el otro. A mí, que siempre he criticado a los aficionados que mezclan política y deporte, me sorprende la naturalidad con la que lo consigue.

Cientos de miles de niños catalanes con la camiseta del Barça escuchan a este señor hablar y maman desde chicos que admirar a Messi, a Iniesta o a Xavi va ligado al ser y sentirse independentista. Desde luego, no hay mejor manera de asentar unas ideas políticas sobre unos ojos y oídos inocentes que se empapan de todo lo que ven y oyen desde muy temprana edad.

Estas líneas no son ni mucho menos una crítica al independentismo catalán, pero sí lo son a la identidad que pretenden hacer algunos entre equipo de fútbol e ideas políticas. El señor Joan Laporta, como Xavi, Piqué, Puyol, Bartra, Busquets… puede, como ciudadano, tener las ideas que quiera y expresarlas en público. No obstante, no puede por ello pretender convertir esos ideales en bandera y símbolo del barcelonismo.

Gracias a la magia del fútbol, el Barcelona trasciende fronteras y va mucho más allá de Barcelona, Cataluña o, incluso, España. El Barcelona es un equipo cuya camiseta se encuentra en todos los rincones del mundo y que tiene seguidores de todas las nacionalidades habidas y por haber. Me va usted a contar señor Laporta, qué le importa (con todos mis respetos) a un culé de Extremadura, de California o de Hong Kong la emancipación de Cataluña. El fútbol está para unir pueblos y no para separarlos.

“Queremos un Barça catalán”. “El club seguirá estando al servicio del país, Cataluña”. “Mi proyecto es desacomplejadamente catalanista”. “Estamos comprometidos con el proceso que vive el país”. Con lo bello que es el balompié, qué triste es oír a candidatos del mejor equipo del mundo convertir sus elecciones en una pantomima política. Será su proyecto desacomplejadamente catalanista, pero es usted acomplejadamente un político frustrado. Menos política y más fútbol, señor Laporta.

viernes, 24 de abril de 2015

Todo visto para Berlín


Hoy se ha celebrado el sorteo de las semifinales de la Champions League y nos ha deparado dos enfrentamientos apasionantes. La suerte ha querido que ni Madrid ni Barcelona se puedan ver las caras hasta una hipotética final a la que ambos equipos tendrán complicado acceder. A los tres equipos más potentes del último lustro les acompaña esta temporada la Juventus de Turín, que pese a encadenar años sin alcanzar esta fase del torneo, ya lo ganó en dos ocasiones.

En primer lugar, quizá en la semifinal más atractiva, el Bayern Múnich se medirá al Barcelona. Se producirá la vuelta de Pep al Camp Nou y tendrá lugar la revancha del 7-0 que le endosaron los bávaros a los catalanes en la última eliminatoria europea. En aquella ocasión Guardiola era aficionado, pero en ésta regresa como rival a la que fue su casa. El Bayern, con la Bundesliga en el bolsillo, planteará rotaciones con mayor facilidad para llegar fresco a ambos choques, mientras que el Barça no puede permitirse este lujo al continuar aún la Liga en un puño. Ambos equipos juegan (o quieren jugar) a lo mismo, por lo que será interesante ver si el duelo se convierte en una soporífera lucha por la posesión o si alguno de los dos decide sorprender al otro con un ataque más directo.

Por otro lado, la Juventus y el Real Madrid pujarán por otro puesto en la final de Berlín. La Juve, tras haber reconquistado el dominio italiano en los últimos años, pretende ahora reconquistar Europa. Álvaro Morata se enfrentará al que hasta la temporada pasada fue su equipo en su enésimo intento por demostrar su valía (en Italia no le están yendo mal las cosas). La que fuese final del año 1998 reúne a dos viejos enemigos que han cambiado los papeles respecto a aquella fecha. El Real Madrid, vigente campeón, es ahora el favorito pero deberá sobreponerse a la baja de Modric y a la siempre eficaz y desesperante defensa italiana. Hemos visto dos caras de los blancos esta campaña. Si en las semifinales aparece la cara buena no debería tener problemas en repetir final por segundo año consecutivo.


¡Berlín espera!

martes, 24 de marzo de 2015

Luis Suárez desequilibra el Clásico ante un gran Real Madrid


El gol logrado por el uruguayo en la segunda parte mermó la moral de los blancos, muy superiores hasta ese momento. El Barça sale del Camp Nou con más puntos pero el Madrid se fue con ánimos renovados para encarar las diez finales restantes


Lejos de lo previsto el Real Madrid plantó cara en el Camp Nou y fue superior durante la mayor parte del encuentro. Los blancos por fin lucieron su mejor nivel, muy por encima del exhibido en los tres últimos meses, y sólo la mayor puntería del eterno rival les privó de recuperar el liderato. Benzema y Marcelo tiraron de fantasía para liderar auténticas combinaciones de fútbol delante de un Barça que por momentos se temió lo peor. 

Sin embargo, al contrario que en otras ocasiones, el fútbol lo puso el Madrid, pero los goles el Barça. El 2-1 final deja a los merengues a cuatro puntos de los culés que, eso sí, tienen el golaverage perdido con su actual perseguidor. Con el 3-1 de la ida, el equipo de Chamartín necesitaría dos pinchazos blaugranas para recuperar el trono de la Liga.

Corría el minuto once y el Madrid ya mandaba en el partido cuando el larguero parecía pronosticar la suerte que esperaba a los vikingos. Una jugada perfectamente hilvanada por los blancos encontró rematador en Cristiano Ronaldo, remate que se topó con el travesaño y que enmudeció por momentos a los casi 100.000 espectadores. Centró Benzema dando sólo un adelanto de la magia que pondría sobre el campo, erró Cristiano para alivio culé.


El Madrid atacaba pero el primer tanto se lo apuntó el Barça. Mathieu remachó una falta botada por Messi adelantándose a Sergio Ramos e inaugurando el electrónico. Poco le duró la alegría al Barcelona. Benzema calló nuevamente a los críticos que, por imposible que sea, no se rinden al talento del francés. Karim vio el pase que nadie más ve. Le devolvió al destino el taconazo que le regaló Guti en Riazor en aquella jugada para la historia, cedió pisando con el tacón hacia Cristiano y éste no perdonó. Experto en marcar en el Camp Nou, CR7 tocó con la puntera para devolver el empate al luminoso.









Entonces el Madrid volvió con ira a ser el mejor equipo del mundo, ese que a finales de 2014 arrasó durante veintidós encuentros consecutivos, el Madrid que levantó meritoriamente el título de mejor equipo del mundo. El Barcelona se mostraba como un conjunto de niños indefensos ante los abusones del recreo. Los blancos no soltaban la bola y hacían con ella maravillas. Marcelo tiraba de repertorio en la banda izquierda con filigranas propias del Fifa Street, Benzema combinaba como el "10" que lleva dentro y Cristiano provocaba ensordecedoras pitadas de temor cada vez que rozaba el cuero. Isco evocó a Iniesta, que deambulaba por el campo, pero el de Arroyo de la Miel vestía de blanco y no de blaugrana. Piqué era el único a la altura de las embestidas merengues y fue clave en el aguante del Barça.


El descanso llegó con el Barça acongojado y el Madrid incrédulo de marcharse con empate tras las múltiples ocasiones perdidas. En la segunda parte, todo cambió a los diez minutos de la reanudación. Un balón al cielo y a la espalda de la zaga madridista acabó en las botas de Luis Suárez que no perdonó. Cruzó la pelota y Casillas se venció antes de tiempo en lo que supuso el 2-1 del Barcelona. 


Con ventaja en el marcador el Barça se dedicó a lo que normalmente hacen sus rivales: a contraatacar. Lo hizo bien. Messi, Suárez y Neymar fueron tres revólveres a los que, no obstante, la pólvora les fallaba. Messi no tuvo su día y Neymar pecó de avaricia y falta de acierto de cara al gol. Luis Suárez, gol aparte, fue el mejor de un tridente que desgastó la defensa y las esperanzas madridistas.

Lo intentó de nuevo el Madrid cuando Marcelo recuperó la energía que había perdido, pero ya era demasiado tarde. El 2-1 le aleja del liderato pero las buenas sensaciones demostradas quizá constituyan un punto de inflexión para abandonar el naufragio al que estaban abocados en 2015. Aún hay margen de maniobra en Liga y queda la Champions por delante.


Ficha del partido:

Alineaciones:
Barcelona (4-3-3): Bravo; Dani Alves, Piqué, Mathieu, Jordi Alba; Rakitic, Mascherano, Iniesta; Messi Luis Suárez y Neymar. Entrenador: Luis Enrique.
Real Madrid (4-3-3): Casillas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Kroos, Isco; Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo. Entrenador: Ancelotti.

Sustituciones: 
Barcelona: Rakitic por Busquets (75'); Iniesta por Xavi (79'); Neymar por Rafinha (84').
Real Madrid: Pepe por Varane (72'); Isco por Jesé (79'); Modric por Lucas Silva (87'). 

Goles:
Barcelona: Mathieu (18') y Luis Suárez (55').
Real Madrid: Cristiano Ronaldo (31').

Tarjetas amarillas:
Barcelona: Luis Suárez (27'); Jordi Alba (36'); Mascherano (60'); Iniesta (64'); y Dani Alves (70').
Real Madrid: Pepe (20'); Cristiano Ronaldo (30'); Sergio Ramos (44'); Carvajal (47'); Modric (51'); e Isco (63').

Árbitro: Mateu Lahoz.

lunes, 15 de diciembre de 2014

El Barça se medirá al City en los octavos de final

El Real Madrid y el Atlético han tenido más suerte en sus emparejamientos y se medirán al Schalke 04 y al Bayer Leverkusen, respectivamente



Hoy se ha celebrado en Nyon el sorteo de los octavos de final de la Champions League. Esta vez la suerte nos ha deparado los siguientes enfrentamientos:

  • PSG - Chelsea: el equipo parisino, segundo del Grupo F, se medirá al siempre competitivo equipo de Mourinho, primero del Grupo G. No hay favorito en uno de los mejores cruces que nos ha dado este sorteo. El PSG fue capaz de complicar el primer puesto al Barça y el Chelsea lidera la Premier League y se ha paseado en su grupo.










  • Manchester City - Barcelona: el City de Pellegrini ha conseguido llegar a los octavos de final y, con un auténtico equipazo, irá a por todas en esta competición. De nuevo, luchará contra el Barça, que ha sido el español peor parado del sorteo y tendrá que darlo todo para eliminar a este potente rival por segunda temporada consecutiva. No vale con medias tintas…










  • Bayer Leverkusen - Atlético: el conjunto alemán es un rival relativamente asequible y seguro que en el Manzanares se habría firmado este choque de primeras. El actual subcampeón de la competición tendrá complicado repetir el éxito de la pasada temporada pero no debería tener problemas para pasar a cuartos de final.










  • Juventus - Borussia Dortmund: la Juventus, líder en la Serie A, quedó segunda del Grupo A tras el Atlético. Mientras que los de Klopp, tras su pésima actuación en la Bundesliga, centrarán todos sus esfuerzos en esta competición. Sin duda, la emoción estará asegurada en esta impredecible eliminatoria.










  • Schalke 04 - Real Madrid: se repite el duelo de la temporada pasada. El 1-6 que le endosó en Madrid al Schalke en el Veltins Arena es uno de los mejores partidos que ha disputado el equipo de Ancelotti. El Schalke, abonado a octavos, no tiene nada que hacer contra el Real Madrid. El camino de la Undécima comienza como el de la Décima.










  • Shakhtar Donetsk - Bayern Múnich: el conjunto ucraniano quedó por delante del Athlétic en el Grupo H, sellando así su pase a octavos. Se encontrará con el Bayern de Guardiola por lo que, a priori, tendrá muy pocas opciones de continuar adelante. Los alemanes vuelven a postularse como favoritos al título con un dominio abrumador en la Bundesliga.










  • Arsenal - Mónaco: el siempre prometedor equipo londinense se enfrentará al millonario Mónaco que, dos años después, ha alcanzado por fin la Champions League. Özil, Alexis y compañía son algo superiores al equipo de Falcao y compañía, pero los gunners son un equipo dado a la decepción, así que… ¿quién sabe?










  • Basilea - Oporto: para el final el duelo menos atractivo de todos. El Basilea suizo ha sorprendido a propios y extraños dejando en la cuneta a un Liverpool que ha parecido dejarse llevar desde el principio de la competición. No obstante, la superioridad técnica y la experiencia de los portugueses los convierte en claros favoritos.