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lunes, 9 de noviembre de 2015

El Madrid cede el liderato en el Sánchez-Pizjuán justo antes del "Clásico"


El Sevilla derrotó al hasta ayer líder por 3-2 en un partido en el que los madridistas no supieron aprovechar su gran primera parte. Cristiano Ronaldo, un partido más, estuvo totalmente desenchufado del partido


Cosas del fútbol. Puedes jugar bien o puedes jugar mal, pero eso nunca es garantía alguna del resultado final. Si la pasada semana vimos cómo el Real Madrid vencía a un PSG muy superior, ayer asistimos a un encuentro en el que los hispalenses se toparon de cara con la victoria. El Madrid fue mucho mejor que el Sevilla en la primera mitad y el Ramón Sánchez-Pizjuán se agitaba en sus asientos impaciente, incapaz de comprender el planteamiento de Unai Emery. 

El Sevilla salió lanzado al ataque con una descoordinación impropia de un equipo de élite. Lo de ataque es por decir algo, porque si bien los futbolistas del Sevilla se dispersaban por la mitad del terreno merengue, la posesión del cuero era ampliamente madridista y difícil es atacar sin balón. Modric, Kroos e Isco recibían la pelota libres de presión alguna y hacían con ésta lo que querían y un poco más. Las ocasiones sólo se sucedían contra la meta defendida por Sergio Rico, el mejor de los suyos en los primeros 45 minutos.

Con el Madrid mandando llegó el gol de la manera menos esperada. En un córner Ramos voló, hasta ahí todo normal, pero remató de chilena un centro servido con mimo por Isco. El de Camas puso el 0-1 con un golazo para enmarcar pero se lesionó de un hombro en el que ya había manifestado problemas esta temporada. El capitán dejó su sitio a Varane y sin él poco a poco el Madrid fue perdiendo el liderazgo que había mantenido en el choque. Inexplicablemente, Ramos se retiró entre pitos del estadio del equipo de su corazón.


En medio del abrumador control vikingo, el Sevilla logró el tanto del empate de la manera más habitual en estos casos: a balón parado. Un córner que superó a Casilla (mal encuentro el suyo anoche) terminó en botas de Immobile que anotó prácticamente sin ángulo. No se lo creía nadie, pero el marcador se fue con empate al descanso. 


La segunda parte fue otro cantar. Parecía todo cuestión de que el Madrid le asestase la estocada al Sevilla pero Konoplyanka y Vitolo comenzaron a jugar al fútbol. Poco a poco el Sevilla fue mejorando y cambiando las tornas hasta adelantarse en el electrónico con el gol de Banega. Todo indicaba que Benítez sacrificaría a un hombre del centro del campo y metería a James en el regreso de su lesión, pero introdujo el cambio natural y sentó a Isco pese a ir por detrás en el partido.

James fue el mejor desde que entró en el campo. Pero ni con él, ni con un buen Jesé que entró más adelante, ni con una versión aceptable de Bale fue posible la remontada. Todo madridista se hizo ayer la misma pregunta: ¿dónde está Cristiano Ronaldo? Sí, estaba jugando. Era un alma en pena que se paseaba literalmente por el terreno de juego como quien anda por el campo una mañana de domingo, pero estaba jugando.

Lejos de conseguir el empate. El Madrid fue testigo de cómo Fernando Llorente, recién entrado, colocaba un testarazo en la escuadra de Casilla en su primera intervención. Con el 3-1, el Sevilla y su afición se vinieron arriba y sólo la suerte impidió que el resultado no se ampliase notablemente y terminase en una goleada local.


James, única buena noticia de la noche, maquilló justo antes del pitido final el marcador con un gran disparo desde fuera del área que significó el definitivo 3-2. El Real Madrid se dejó los tres puntos en Sevilla y ahora llega al "Clásico" por detrás del Barcelona y con la presión añadida de no poder dejarle escapar.


Ficha del partido:

Alineaciones:
Sevilla (4-2-3-1): Sergio Rico; Mariano Ferreira, Rami, Andreolli, Trémoulinas; Krychowiak, N'Zonzi; Vitolo, Éver Banega, Konoplyanka; e Immobile. Entrenador: Unai Emery.
Real Madrid (4-3-3): Casilla; Danilo, Pepe, Sergio Ramos, Nacho; Modric, Casemiro, Kroos; Isco, Bale y Cristiano Ronaldo. Entrenador: Rafa Benítez.

Sustituciones:
Sevilla: Immobile por Llorente (69'); Éver Banega por Krohn-Dehli (77'); Andreolli por Kolodziejczak (83').
Real Madrid: Sergio Ramos por Varane (31'); Isco por James Rodríguez (62'); Kroos por Jesé (77').

Goles:
Sevilla: Immobile (35'), Éver Banega (61') y Llorente (75').
Real Madrid: Sergio Ramos (22') y James Rodríguez (90'+3').

Tarjetas amarillas:
Sevilla: Immobile (35').
Real Madrid: Nacho (4').

Árbitro: González González.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Pedro da la Supercopa de Europa al Barça


El Barcelona se impuso por 5-4 al Sevilla en la prórroga de una final épica. Los culés suman ya cinco Supercopas de Europa y son, junto al Milan, el equipo más laureado en esta competición



Nadie en el Boris Paichadze de Tiflis quedó decepcionado. Georgia tuvo la oportunidad de albergar un partido de fútbol de un nivel al que no acostumbra ese país. Frente a frente, el campeón de la Champions y el campeón de la Europa League. El Barcelona y el Sevilla escribieron otro capítulo más para la gloria del fútbol español, que desde el 2014 lo ha ganado todo a nivel de clubes.

La falta de ritmo y de forma física de ambas escuadras, lejos de significar un encuentro de menor calidad, propició que el espectáculo se instaurase sobre el terreno de juego y que los ataques mermasen a las defensas contrarias con un festival de goles. El Sevilla madrugó en el primer tanto, a lo que el Barcelona no tardó en responder con dos hachazos. Estos partidos no suelen ser excesivamente atractivos, son más un premio para los mejores equipos de la campaña anterior, sin embargo, el de este año mantuvo hasta el desenlace la emoción en todo lo alto.


No habían transcurrido ni tres minutos cuando Éver Banega dejó claro al Barcelona que no lo iba a tener fácil esa noche. El argentino transformó una falta desde la frontal ante la que nada pudo hacer Ter Stegen. Messi observó a su compatriota y consiguió silenciar a toda la afición sevillista cuando se cumplía el cuarto de hora de encuentro con dos réplicas insuperables. Con la pierna izquierda, de libre directo en ambas ocasiones, alojó el cuero en la escuadra izquierda de Beto. Messi puso por delante al Barcelona con dos ejecuciones de súperestrella y ridiculizó el inmejorable comienzo del Sevilla.


La cosa pintaba mal ya para el Sevilla que veía como el gigante Leo Messi emanaba sensación de peligro cuando la pelota acariciaba sus botas. Peor se puso cuando Rafinha, antes del descanso, hacía el 3-1 que parecía ya la estocada definitiva. Tras el descanso, los de Emery regresaron con valentía, quizá demasiada. El Barça aprovechó los huecos que aparecieron en el campo con la presión hispalense y Luis Suárez hizo el cuarto de la cuenta blaugrana.












El Sevilla, no obstante, no bajó los brazos y siguió con la misma intensidad. El Barça perdió la pelota por la relajación, la fuerza del Sevilla y la salida de Iniesta del campo. Reyes, inspirado y motivado desde el comienzo del choque, lideró a los suyos mientras permaneció en el campo y fue el primero en recortar distancias. La fe del Sevilla movió montañas y terminó por encontrarse con un penalti a favor que no perdonaría Gameiro.















El estadio era ya una olla en ebullición. Los culés miraban incrédulos el electrónico y se desesperaban por la lentitud de cada segundo, los sevillistas empujaban en volandas a los suyos en cada llegada al área, en cada balón cruzado, en cada ocasión. Así, en el minuto 80, el empate fue una realidad. Konoplyanka remató un balón en el segundo palo que finalmente forzó la prórroga.


Fue entonces cuando Luis Enrique se dio cuenta de que tenía a un campeón del mundo en el banquillo. Pedro, suplente pese a la baja de Neymar, entró en la prórroga para salvar los muebles a su equipo. Aún con el cansancio acumulado, y en pleno mes de agosto, los dos equipos se mostraron fieros en el tiempo extra. Los penaltis amenazaban ya en la segunda mitad de la prórroga por la falta de claridad de ideas, pero allí apareció Pedro. Chutó Messi tras el rechace de una falta que él mismo había ejecutado, Beto sacó una mano rescatadora y Pedro salió de la nada, como un auténtico ratón del área, y anotó el definitivo 5-4. Su celebración mostró la rabia contenida, pateó con furia el banderín del córner pensando que posiblemente ése era su último tanto como azulgrana, mas una cosa estaba clara: le había regalado al Barça su quinta Supercopa de Europa.



Ficha del partido:

Alineaciones:
Barcelona (4-3-3): Ter Stegen; Dani Alves, Piqué, Mascherano, Mathieu; Rakitic, Busquets, Iniesta; Messi, Luis Suárez y Rafinha. Entrenador: Luis Enrique.
Sevilla (4-2-3-1): Beto; Coke, Rami, Krychowiak, Trémoulinas; Krohn-Dehli, Éver Banega; Reyes, Iborra, Vitolo; y Gameiro. Entrenador: Unai Emery.

Sustituciones:
Barcelona: Iniesta por Sergi Roberto (62'); Rafinha por Marc Bartra (77'); Mascherano por Pedro (92').
Sevilla: Reyes por Konoplyanka (67'); Iborra por Mariano Ferreira (79'); Gameiro por Immobile (79').

Goles:
Barcelona: Messi (7' y 15'), Rafinha (43'), Luis Suárez (52') y Pedro (115').
Sevilla: Éver Banega (3'), Reyes (57'), Gameiro (72') y Konoplyanka (80').

Tarjetas amarillas:
Barcelona: Mathieu (70'); Pedro (93'); Busquets (116'); y Dani Alves (119').
Sevilla: Krychowiak (13'); Coke (87'); Éver Banega (90' + 1'); Immobile (91'); y Krohn-Dehli (119').

Árbitro: William Collum.