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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Di María mereció más en su regreso al Bernabéu


El Real Madrid derrotó anoche al PSG en un partido en el que los franceses fueron mejores pero en el que no supieron aprovechar sus oportunidades. Con el 1-0 final, el Madrid es ahora el favorito para terminar como primero de grupo


El "Fideo" volvía en la tarde de ayer a la que fue su casa. Aquélla en la que alcanzó sus mayores momentos de gloria y en la que conquistó la "Décima" siendo el mejor hombre de la final. Su salida del club fue polémica. Hay quienes afirman que le dieron una patada en el culo cuando Florentino vio el repleto maletín que traía el United y hay quienes acusan a Di María de marcharse por amor a Don Dinero. De ahí, que hubiese un clima de neutralidad hacia él en la grada del Santiago Bernabéu. Se escucharon pitidos pero no se puede hablar de una opinión generalizada.

En lo futbolístico, Di María fue el mejor de un equipo muy superior al que vimos en el Parc des Princes. El PSG fue mejor que los blancos en todo momento pero la falta de lógica que hace del fútbol el deporte rey deparó un triunfo madridista pese al constante sufrimiento local. El encuentro comenzó trabado y con numerosas interrupciones. Isco se abrió la cabeza a los diez minutos tras un choque con Aurier y vio cómo le incrustaban nueve grapazos en la brecha y cómo le cambiaban de indumentaria hasta en cuatro ocasiones antes de poder reincorporarse al terreno de juego. Por su parte, Verratti y Marcelo se lesionaron y fueron sustituidos dando entrada a Rabiot y a Nacho.


Entre parón y parón, los dos equipos se disputaban la posesión del balón y el mando del partido. Fue el PSG quien consiguió lo segundo. Mucho más eficaz con la pelota, asustó a Keylor Navas en varias ocasiones. El trío Di María, Ibrahimovic y Cavani hizo mucho daño a la zaga blanca. Con el PSG dominando llegó el gol madridista.

Un disparo de Kroos se estrelló en un defensor galo y salió despedido hacia el aire. Trapp abandonó su portería como olvidando que existiese más gente a su alrededor y Nacho, aprovechando la ausencia de guardameta, envió un pase con el interior de su bota izquierda a la red según caía el cuero del cielo. El defensa marcó el único y solitario tanto de la noche en, como dijo Blanc después en rueda de prensa, una "semiocasión".


El Madrid se vio por delante sin creérselo y el PSG contó entonces con numerosas oportunidades de igualar el encuentro. Rabiot estrelló la mejor en el poste tras un control con el pecho y un espléndido remate de volea. Ibra y Cavani (a quien Varane le sacó una debajo de los palos) tampoco tuvieron suerte.

La segunda parte fue más de lo mismo aunque los dos equipos se desvanecieron poco a poco, víctimas del cansancio físico. Di María campó a sus anchas regateando sin pudor alguno a sus ex compañeros. El "Fideo" estrelló una falta en el larguero y se quedó con el mismo sabor agridulce que tuvo en su despedida de Chamartín. Ni siquiera fueron necesarias las espectaculares intervenciones de Keylor Navas. Anoche el PSG estaba condenado a la derrota sin merecerlo. Los palos y Varane se convirtieron en los ángeles de la guarda de un portero que ya es el mejor debutante de la historia de la Champions. El costarricense acumula ya seis partidos en Champions sin encajar un solo tanto.


No fue un buen partido del Real Madrid, de hecho fue un mal partido. No obstante, los tres puntos se quedaron en casa y los blancos ya están matemáticamente clasificados para los octavos de final. Ahora deben mejorar la imagen y el juego de cara al futuro y certificar una victoria más que les dé el primer puesto del grupo.


Ficha del partido:

Alineaciones:
Real Madrid (4-3-3): Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Casemiro, Kroos; Isco, Cristiano Ronaldo y Jesé. Entrenador: Rafa Benítez.
PSG (4-3-3): Trapp; Aurier,Thiago Silva, David Luiz, Maxwell; Verratti, Thiago Motta, Matuidi; Di María, Ibrahimovic y Cavani. Entrenador: Laurent Blanc.

Sustituciones:
Real Madrid: Marcelo por Nacho (32'); Jesé por Lucas Vázquez (62'); Isco por Kovacic (81').
PSG: Verratti por Rabiot (16'); Matuidi por Lucas Moura (74').

Goles:
Real Madrid: Nacho (35').

Tarjetas amarillas:
Real Madrid: Casemiro (87') y Keylor Navas (90'+1').
PSG: Aurier (44') y David Luiz (66').

Árbitro: Mark Clattenburg.

jueves, 14 de mayo de 2015

Morata elimina al Madrid y frustra la final más deseada


El canterano marcó el gol que dejaba fuera de Europa a su ex equipo, que fue incapaz de imponerse a la Juve en el Bernabéu. La Champions deberá seguir esperando una final entre Real Madrid y Barcelona


El gran fallo de este Real Madrid, señoras y señores no busquen excusas, ha sido verse campeón de todo en diciembre. Un equipo imparable en los primeros meses de temporada al que se le subió a la cabeza el éxito y que se emborrachó de Mundialito de Clubes. Tras encadenar veintidós victorias consecutivas (nadie lo había logrado antes en Europa) se empezó a preocupar más de sacar lustre al escudo de campeón del mundo que portaba en el pecho que de continuar ganando cada partido. El primer gran varapalo fue la eliminación copera ante el Atleti en octavos. No se buscaron soluciones, sino que se dijo que "a la larga va a venir incluso bien". Varios tropiezos ligueros fueron complicando cada vez más un campeonato que parecía tiempo atrás que el Madrid se llevaría de calle; ahora sólo un milagro explicaría una remontada en las dos últimas jornadas. Ayer, para rematar el desengaño madridista, un blanco de corazón finiquitó las esperanzas de salvar el año. El Real Madrid no aprende de su historia. Ya se habló de triplete con Queiroz y ya se tuvieron que conformar los merengues con títulos menores.


Un Real Madrid Barcelona en la final de la Champions era todo un sueño. El mejor partido en la final del mejor trofeo de fútbol que se puede presenciar. Habría sido la segunda final española consecutiva, la segunda final consecutiva de un equipo por primera vez con el formato actual, el enfrentamiento del siglo. El Madrid ayer fue mejor que la Juventus, mereció más de lo que demostró su puntería, pero no hemos de olvidar los primeros noventa desastrosos minutos del Madrid. La Juve es justa finalista.


El Santiago Bernabéu estuvo como siempre en las grandes noches: irreprochable. Lleno hasta la bandera y llevando en volandas a un equipo que necesitaba de su gente. El Madrid salió enchufado buscando desde el pitido final la portería rival, pero la Juve puso el autobús y supo meter el miedo en el cuerpo a los vikingos con contraataques que creaban peligro a un inspirado Casillas.


El partido fue madurando y a los veintidós minutos se puso muy de cara para los locales. Cristiano Ronaldo tenía la oportunidad de resarcirse de su error ante el Valencia con Buffon enfrente y lo consiguió. Desde los once metros el portugués dio ventaja a su equipo. El Madrid estaba clasificado con el 1-0 y tuvo hasta el descanso un vendaval de ocasiones a cuál más clara. Bale, Benzema y Cristiano; la "BBC" al completo falló más que nunca y la afición, sin embargo, se mostraba tranquila y confiada como si todo ya estuviese hecho. 


No marcó el Madrid y le pasaría factura su falta de acierto. En la segunda parte las llegadas blancas se diezmaron y trataron de controlar el partido con paciencia y posesión, esperando errores juventinos para dar la estocada final. Once minutos le duró esa estrategia al Madrid. Sus planes cambiaron forzosamente cuando Morata aprovechó la primera que tenían los italianos tras la reanudación para volear un balón a bocajarro al fondo de las mallas. Como en la ida no lo celebró. Casi parecía arrepentido de haber transformado el tanto pero el daño estaba hecho.


Al Madrid le entraron las prisas. Los deberes que no había hecho en la primera parte de pronto se amontonaron sobre su mesa y lo sobrepasaron. La falta de puntería continuó en la línea de la primera mitad y los huecos dejados atrás le dieron más de un susto que salvó Casillas con intervenciones de mucho mérito. Gareth Bale falló lo infalible. El galés demostró una vez más que se pierde en el campo y que no sabe jugar más allá del corre-calles, es decir, más allá del estilo de la Premier League. Chicharito entró por Benzema revolucionando el ataque y creando peligro, pero tampoco era la noche salvadora del mexicano. 


El tiempo se escapaba inexorablemente entre los dedos madridistas. Los italianos se movían como pez en el agua ante aquella situación. Hacían faltas para parar el partido, perdían tiempo sin descaro y con picardía y defendían, defendían y defendían. Una auténtica muralla que frenaba mucho y respiraba aliviada tras cada oportunidad errada por los locales. Llegó el minuto 93', el de la Décima, y Casillas fue a sacar de banda con la mala suerte de que se le resbaló el cuero cometiendo falta de saque. Se cebarán con Casillas los de siempre olvidándose de que el Madrid ha sido incapaz de vencer a la Juve en más de 180 minutos… El 6 de junio en Berlín, Barcelona Juventus.












Ficha del partido:

Alineaciones:
Real Madrid (4-3-3): Casillas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Isco, Kroos, James Rodríguez; Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo. Entrenador: Ancelotti.
Juventus (4-1-2-1-2): Buffon; Lichtsteiner, Bonucci, Chiellini, Evra; Pirlo; Marchisio, Vidal; Pogba; Morata y Tévez.

Sustituciones:
Real Madrid: Benzema por Chicharito (66').
Juventus: Pirlo por Barzagli (78'); Morata por Llorente (83'); Pogba por Pereyra (88').

Goles:
Real Madrid: Cristiano Ronaldo (22').
Juventus: Morata (56').

Tarjetas amarillas:
Real Madrid: Isco (31') y James Rodríguez (43').
Juventus: Tévez (69') y Lichtsteiner (75').

Árbitro: Jonas Eriksson. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

La Juve fue más valiente en el primer asalto



  • El Real Madrid sucumbió nuevamente en Turín por 2-1 en un partido que se le puso cuesta arriba

  • Sergio Ramos, que repitió como mediocentro, completó un encuentro desastroso y para olvidar

  • Morata marcó el primero de la Juventus y no celebró el gol por respeto a su ex equipo
Carlo Ancelotti aseguró en la previa que pasaría a la final el equipo más valiente sobre el terreno de juego. Tendrán que tirar de coraje pues sus jugadores para darle la vuelta a la eliminatoria en el Bernabéu tras la mala imagen mostrada en el Juventus Stadium. Quizá fuesen los rugidos de la hinchada italiana los que amedrentaron a los vikingos, pero la realidad es que los blancos acumulan ya más de medio siglo sin vencer en tierras turinesas. Aún jugaba Di Stéfano cuando se produjo tal victoria…

Esta vez no funcionó el experimento de Ancelotti y la ya no tan improvisada solución de poner a Sergio Ramos como mediocentro fue un absoluto desatino. No sólo se equivocó el italiano, sino que terco en su planteamiento sentó a Isco (de lo mejor del Madrid junto con James) en vez de al sevillano. Lo de Ramos ayer resultó incomprensible. No dio una a derechas, perdió balones por doquier y erró todos los desplazamientos largos que lanzó durante el partido (y no fueron pocos). Tal vez le impusiese medirse a Pirlo en un mano a mano, tal vez sencillamente deba regresar cuanto antes a su posición: la zaga de la defensa. 


Otro que tampoco hiló fino anoche fue Marcelo. No sólo brillaron sus habituales carencias defensivas que saca a relucir en determinadas ocasiones, sino que no se prodigó en ataque en ni una sola ocasión. Sus habituales regates y desbordes no surtieron efecto alguno, perdió balones constantemente y de un precipitado disparo suyo nació la contra que acabaría en el penalti que significaría el 2-1.

El resto del equipo tampoco es que tuviese su noche. De hecho, hasta el minuto 27' lo que era una semifinal de Champions parecía un entrenamiento por la falta de intensidad que puso el Madrid en la presión. La "Vecchia Signora" aprovechó la tardía entrada de los merengues en el partido para imponer el ritmo que le interesaba y alcanzar la meta de Casillas con una facilidad pasmosa. 

En una de esas aproximaciones, una buena intervención de Casillas a disparo de Tévez terminó en los pies de Morata, que tenía la caña preparada y marcó el primero del encuentro. No lo celebró, pero dejó retratados a unos ex compañeros que vieron cómo se les anticipaba ese chico que no jugaba ni un solo partido. Le sienta bien el blanco y negro a Morata. Estuvo correcto en todas las acciones en las que intervino, siendo de lo más destacado del encuentro, y mejor, mucho mejor, que en su pasado como madridista.


El Madrid apenas hizo nada en los primeros treinta minutos de juego, pero tuvo tiempo para "comprar" un billete que le diese opciones de acceder a la final. Cristiano Ronaldo remató un centro de James en la primera buena jugada del Madrid e hizo el empate para decepción de los ya campeones de la Serie A. CR7 se convierte momentáneamente con dicho tanto en el máximo goleador histórico de la Champions e iguala a Di Stéfano como segundo máximo goleador de la historia del Real Madrid (307 tantos). Por delante ahora sólo queda Raúl, casi nada.



Con el empate las tornas se cambiaron durante quince minutos y el Madrid tuvo opciones incluso de ponerse por delante. El mutismo en la grada plasmaba a la perfección las percepciones del momento. James estrelló un cabezazo en plancha en el larguero y los blancos no terminaron de certificar un segundo tanto que les habría puesto la eliminatoria muy de cara.

En la segunda mitad pronto se adelantaría nuevamente la Juve dejando al Madrid petrificado, incapaz de reaccionar y sumido en un considerable letargo. Un chut de Marcelo se estrelló en un rival y propició el contraataque bianconeri. Carvajal cometió un penalti innecesario sobre el "Apache", Tévez, y él mismo lo transformó lanzando al centro y engañando a Casillas que se tiró a su palo izquierdo. 




Entonces Pirlo, que en sus noches más discretas da lecciones magistrales de fútbol, cogió la batuta y se puso a mandar. El italiano puso pausa al partido y supo mecer a los madridistas haciéndolos deambular de un lado a otro del campo. Tocaba en corto con insistencia para por fin descargar con un balón largo a alguna banda y tratar de sorprender al Real Madrid. Llorente entró en el campo por Morata y a punto estuvo de aprovechar un fallo de Varane, peor de lo que acostumbra, para poner el 3-1 en el electrónico.

Al final, ambos equipos se retiraron satisfechos con el resultado. La Juve ganó en un partido en el que no tenía depositadas demasiadas esperanzas y el Madrid salió vivo para la vuelta de un encuentro lamentable. El Santiago Bernabéu dictará sentencia.  



Ficha del partido:

Alineaciones: 
Juventus (4-1-2-1-2): Buffon; Lichtsteiner, Bonucci, Chellini, Evra; Pirlo; Marchisio, Vidal; Sturaro; Morata y Tévez. Entrenador: Allegri. 
Real Madrid (4-4-2): Casillas; Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo; James Rodríguez, Sergio Ramos, Kroos, Isco; Bale y Cristiano Ronaldo. Entrenador: Ancelotti.

Sustituciones:
Juventus: Sturaro por Barzagli (63'); Morata por Llorente (77'); Tévez por Pereyra (85').
Real Madrid: Isco por Chicharito (62'); Bale por Jesé (85').

Goles: 
Juventus: Morata (8') y Tévez (58').
Real Madrid: Cristiano Ronaldo (27').

Tarjetas amarillas:
Juventus: Bonucci (4'); Tévez (45'); Vidal (55'); y Chiellini (90'+2').
Real Madrid: Marcelo (56'); Carvajal (74'); y James Rodríguez (84').

Árbitro: Martin Atkinson. 

viernes, 24 de abril de 2015

Todo visto para Berlín


Hoy se ha celebrado el sorteo de las semifinales de la Champions League y nos ha deparado dos enfrentamientos apasionantes. La suerte ha querido que ni Madrid ni Barcelona se puedan ver las caras hasta una hipotética final a la que ambos equipos tendrán complicado acceder. A los tres equipos más potentes del último lustro les acompaña esta temporada la Juventus de Turín, que pese a encadenar años sin alcanzar esta fase del torneo, ya lo ganó en dos ocasiones.

En primer lugar, quizá en la semifinal más atractiva, el Bayern Múnich se medirá al Barcelona. Se producirá la vuelta de Pep al Camp Nou y tendrá lugar la revancha del 7-0 que le endosaron los bávaros a los catalanes en la última eliminatoria europea. En aquella ocasión Guardiola era aficionado, pero en ésta regresa como rival a la que fue su casa. El Bayern, con la Bundesliga en el bolsillo, planteará rotaciones con mayor facilidad para llegar fresco a ambos choques, mientras que el Barça no puede permitirse este lujo al continuar aún la Liga en un puño. Ambos equipos juegan (o quieren jugar) a lo mismo, por lo que será interesante ver si el duelo se convierte en una soporífera lucha por la posesión o si alguno de los dos decide sorprender al otro con un ataque más directo.

Por otro lado, la Juventus y el Real Madrid pujarán por otro puesto en la final de Berlín. La Juve, tras haber reconquistado el dominio italiano en los últimos años, pretende ahora reconquistar Europa. Álvaro Morata se enfrentará al que hasta la temporada pasada fue su equipo en su enésimo intento por demostrar su valía (en Italia no le están yendo mal las cosas). La que fuese final del año 1998 reúne a dos viejos enemigos que han cambiado los papeles respecto a aquella fecha. El Real Madrid, vigente campeón, es ahora el favorito pero deberá sobreponerse a la baja de Modric y a la siempre eficaz y desesperante defensa italiana. Hemos visto dos caras de los blancos esta campaña. Si en las semifinales aparece la cara buena no debería tener problemas en repetir final por segundo año consecutivo.


¡Berlín espera!

miércoles, 18 de marzo de 2015

El Atleti doblega al Leverkusen desde los once metros


Tras 210 minutos de máxima igualdad, fue necesaria una tanda de penaltis de infarto para que el Atlético de Madrid se clasificase a los cuartos de final. Fernando Torres marcó el penalti que adelantaba a los rojiblancos y Kießling envío a las nubes los sueños alemanes


Ni un minuto de silencio. El Vicente Calderón recibió a los suyos como merecen las grandes ocasiones. Tras el atronador himno de la Champions, la afición al unísono se lanzó a cantar a capella el del equipo del Manzanares; algo que se repetiría antes de empezar la prórroga y los penaltis. Los fieles del "Cholo" cumplieron a rajatabla sus órdenes y mantuvieron al equipo a flote durante todo el partido.

No obstante, el silencio se expandió inexorablemente cuando Rizzoli indicó el final de la prórroga. Entonces, entre cada lanzamiento se asentaba un incómoda y tensa calma rota por estallidos de júbilo o de la más impotente rabia. Así son las tandas de penaltis.

Los minutos iniciales del choque fueron vibrantes. La afición llevaba en volandas a sus jugadores y fue la máxima responsable de sacar al Bayer del partido en los minutos iniciales. La presión atlética funcionaba y los defensores alemanes acababan mandando el balón fuera, sintiendo en el cogote el aliento de 50.000 voraces espectadores. El miedo escénico existe y anoche el ejemplo fue palpable.

Sin embargo, cuando el Atleti gozaba de la posesión, ésta era desaprovechada por la excitación desmedida de sus jugadores. Los colchoneros abusaron del balón largo y buscaron a Mandzukic y a Griezmann con una ansiedad acelerada. Las cosas cambiaron a la altura del minuto veinte cuando Moyá, lesionado, tuvo que retirarse dando entrada a Oblak. El partido se relajó y el Bayer se zafó del agarre del subcampeón de Europa.


Koke, que normalmente tiene un guante en el pie, apenas consiguió meter un buen centro al área y pese a todo de sus botas nació el gol que igualaba la eliminatoria. Una falta botada por éste fue rematada tras numerosos rechaces por Mario Suárez. La pelota, tras pegar en una pierna alemana, se introdujo en la red sin que Leno pudiese hacer nada.

Al filo del descanso Mandzukic se lesionó pero Simeone decidió mantenerlo en el campo. El "Cholo" gastó su segundo cambio en el descanso retirando a Cani por Raúl García y pudo costarle cara su decisión. Con Mandzukic apenas andando tras el cuero, el Atleti parecía jugar con diez jugadores por momentos. Fue a falta de diez minutos cuando por fin el croata cedió su lugar en el campo a Fernando Torres, tras vacilar Simeone con la entrada de Gabi en el partido.


Suerte tuvo el Atlético de que el Bayer no se mostrase más ambicioso. Se conformó con refugiarse atrás y salir al contraataque. Las contras resultaron veloces y brillantes pero ninguna recibió el premio del gol; un gol que habría herido de muerte al Atleti. Son, Çalhanoglu, Drmic y el español, Gonzalo Castro, lideraron los contragolpes sin mayor fortuna.


Tanto la segunda parte como la prórroga sirvieron para demostrar que ninguno de los dos equipos reunieron méritos suficientes para imponerse en la eliminatoria. Ninguno mereció ganar en un partido, que siendo emocionante por el resultado, fue también rácano en exceso. Fue justo, por lo tanto, que la suerte de ambos se decidiese desde el punto fatídico.



Raúl García y Çalhanoglu erraron el primer lanzamiento de cada equipo en una demostración de cómo no se debe tirar un penalti. Después, marcaron Griezmann y Mario Suárez y Rolfes y Gonzalo Castro; y fallaron Koke y Toprak. Se llegó al quinto tiro con empate a dos en la tanda: Torres anotó; Kießling, no. El Atlético de Madrid estará en los cuartos de final.













Ficha del partido:

Alineaciones:
Atlético (4-4-2): Moyá; Juanfran, Giménez, Miranda, Jesús Gámez; Arda Turan, Koke, Mario Suárez, Cani; Mandzukic y Griezmann. Entrenador: Simeone.
Bayer Leverkusen (4-4-1-1): Leno; Hilbert, Toprak, Spahic, Wendell; Bellarabi, Gonzalo Castro, Bender, Son; Çalhanoglu; y Drmic. Entrenador: Roger Schmidt.

Sustituciones:
Atlético: Moyá por Oblak (22'); Cani por Raúl García (45', descanso); Mandzukic por Fernando Torres (82').
Bayer Leverkusen: Drmic por Kießling (68'); Son por Rolfes (76'); Bender por Papadopoulos (103'). 

Goles: 
Atlético: Mario Suárez (26').
Tanda de penaltis (3-2): Griezmann, Mario Suárez y Fernando Torres (Atlético); Rolfes y Gonzalo Castro (Bayer Leverkusen).

Tarjetas amarillas:
Atlético: Giménez (29'); Jesús Gámez (71'); Mario Suárez (75'); y Fernando Torres (109').
Bayer Leverkusen: Spahic (25'); Toprak (64'); Çalhanoglu (77'); Wendell (88'); Kießling (101'); y Papadopoulos (112').

Árbitro: Nicola Rizzoli. 

miércoles, 11 de marzo de 2015

El Schalke 04 sonroja a un Real Madrid lamentable


Los alemanes se quedaron a las puertas de lograr una remontada impensable ante unos blancos que estuvieron cerca de desperdiciar el 0-2 de la ida. El 3-4 final sitúa al Madrid en los cuartos de final, pero con una imagen aún más perjudicada


Un mero trámite. Eso se decía que iba a ser este partido. Una oportunidad para recuperar la confianza perdida en la Liga, tras haber cedido el liderato este fin de semana. El Real Madrid cayó en la trampa de darse como clasificado y sufrió durante los noventa minutos el ahínco de un equipo que demostró el espíritu combativo que escasea en las pseudo remontadas merengues.

Quizá los del Schalke hayan aprendido más de Raúl en dos temporadas que el Real Madrid en dieciséis, pero los alemanes, como el mítico "7", no bajaron los brazos en ningún momento. Por su parte, el Real Madrid, que se colgó el cartel de mejor equipo del mundo en 2014 para después olvidarse de jugar, continúa recibiendo una cura de humildad partido tras partido. Nada, salvo el Mundialito de Clubes, se gana en el mes de diciembre y ésta es una lección que, por muchas veces que se repita la historia, los madridistas nunca aprenden. El Madrid de los Galácticos ya vivió algo parecido con Queiroz (tras haberlo ganado todo con Del Bosque) y tras llevar meses hablando de triplete vio cómo sus vitrinas se quedaban huérfanas de títulos. Ahora, si no cambia drásticamente el rumbo del equipo, bien podría suceder lo mismo.

El Real Madrid ya está en cuartos de final y puede dar gracias. Su imagen, lejos de mejorar, está ahora más dañada que nunca. Eliminado en Copa por el Atlético a las primeras de cambio sin opción alguna de pasar, encadenando tropiezos en Liga y bajando al segundo puesto tras un dominio abrumador y a punto, cinco años después, de volver a caer en unos octavos de final de la Champions. El Madrid es un equipo acomplejado, es un niño superdotado con miedo a la derrota, sin ánimo ni motivación algunos para demostrar sus aptitudes. Es un campeón herido.

Hace tan solo una temporada el Madrid firmó precisamente en octavos de final y frente al Schalke una de las mejores eliminatorias de su historia. Del 1-6 de la ida (probablemente el mejor partido de la era Ancelotti) y del 3-1 de la vuelta con una alineación plagada de suplentes, nada queda. Un año después, casi los mismos jugadores han estado cerca de tirar a la basura un resultado excelente: el 0-2 logrado en el Veltins Arena. Un gol le faltó al Schalke para remachar una remontada que habría sido histórica.

El Santiago Bernabéu estaba con su equipo, lo estaba en un principio, pero pronto comprobó cómo los suyos iban de mal en peor. Arbeloa y Coentrao estuvieron pésimos en los laterales, el partido de Khedira sirvió para mostrar a los niños la pasividad con la que no hay que jugar a esto del fútbol, Kroos estuvo perdido, Bale invisible y Varane al bajo nivel que lleva exhibiendo toda la temporada. ¿Dónde está el que parecía ya el mejor central del mundo? Hasta Benzema, de lo poco salvable últimamente, tuvo una noche aciaga. El francés erró innumerables entregas de balón, chupó más que de costumbre y perdió un sinfín de balones para desesperación generalizada.



El
Schalke, a lo suyo, dominó al Madrid y fue capaz de encajarle cuatro tantos. Le condenó lo de siempre: su paupérrima defensa. No obstante, los de Gelsenkirchen pueden presumir de haber jugado en el Bernabéu de tú a tú al Madrid, como si del mismísimo Bayern Múnich se tratasen, y de haber ganado en el coliseo blanco. Ante el desarme madridista, Fuchs se coló en el área y disparó con su pierna izquierda a las manos de Casillas. Un mal bloqueo del cancerbero, sin embargo, propició el 0-1 y la primera gran pitada de la noche. El Schalke volvería a adelantarse con un gol de Huntelaar que aprovechó un mal rechace de Casillas, pero después de cada gol apareció Cristiano Ronaldo para rescatar a los suyos con sendos cabezazos.












En la segunda parte Benzema, en su único acierto del choque, marcó el 3-2 en lo que parecía la sentencia definitiva. No se rindió el Schalke y fue a por más. Entro entonces Luka Modric que fue el mejor de los suyos en los treinta minutos que disputó. Santé con un gran disparo de rosca hizo el empate a tres y un desafortunado despeje de Modric acabó en las botas del "Cazador" Huntelaar que marcó el segundo en su cuenta particular y puso el 3-4 en lo alto del marcador.











Quedaban siete minutos entonces para la conclusión del encuentro y el Madrid sufrió lo indecible. Casillas sí apareció entonces para detener las claras ocasiones de Santé y de Höwedes y el público del estadio sólo dejaba de pitar para frotarse los ojos ante la incredulidad de lo que estaba contemplando. ¿Ese era el equipillo alemán del que habían abusado hace apenas un año? ¿Era esa la BBC que se había cebado con los germanos, era ese el campeón de Europa y del mundo? Como un equipo pequeño el Madrid se dedicó a perder el tiempo y a arañar segundos al reloj que finalmente, de forma injusta, llegó al minuto 93 con los merengues clasificados ridículamente para los cuartos de final.


Ficha del partido:

Alineaciones:
Real Madrid (4-3-3): Casillas; Arbeloa, Pepe, Varane, Coentrao; Khedira, Kroos, Isco; Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo. Entrenador: Ancelotti.
Schalke 04 (3-5-2): Wellenreuther; Höwedes, Matip, Nastasic; Barnetta, Höger, Neustädter, Meyer, Fuchs; Choupo-Motin y Huntelaar. Entrenador: Di Matteo.

Sustituciones:
Real Madrid: Coentrao por Marcelo (57'); Khedira por Modric (57'); Arbeloa por Nacho (83').
Schalke 04: Choupo-Motin por Sané (28'); Höger por Goretzka (56'); Barnetta por Uchida (80').

Goles:
Real Madrid: Cristiano Ronaldo (24' y 44') y Benzema (51').
Schalke 04: Fuchs (19'); Huntelaar (39' y 83'); y Santé (56').

Tarjetas amarillas:
Real Madrid: Cristiano Ronaldo (30') y Coentrao (54').
Schalke 04: Fuchs (92').

Árbitro: Damir Skomina.

lunes, 15 de diciembre de 2014

El Barça se medirá al City en los octavos de final

El Real Madrid y el Atlético han tenido más suerte en sus emparejamientos y se medirán al Schalke 04 y al Bayer Leverkusen, respectivamente



Hoy se ha celebrado en Nyon el sorteo de los octavos de final de la Champions League. Esta vez la suerte nos ha deparado los siguientes enfrentamientos:

  • PSG - Chelsea: el equipo parisino, segundo del Grupo F, se medirá al siempre competitivo equipo de Mourinho, primero del Grupo G. No hay favorito en uno de los mejores cruces que nos ha dado este sorteo. El PSG fue capaz de complicar el primer puesto al Barça y el Chelsea lidera la Premier League y se ha paseado en su grupo.










  • Manchester City - Barcelona: el City de Pellegrini ha conseguido llegar a los octavos de final y, con un auténtico equipazo, irá a por todas en esta competición. De nuevo, luchará contra el Barça, que ha sido el español peor parado del sorteo y tendrá que darlo todo para eliminar a este potente rival por segunda temporada consecutiva. No vale con medias tintas…










  • Bayer Leverkusen - Atlético: el conjunto alemán es un rival relativamente asequible y seguro que en el Manzanares se habría firmado este choque de primeras. El actual subcampeón de la competición tendrá complicado repetir el éxito de la pasada temporada pero no debería tener problemas para pasar a cuartos de final.










  • Juventus - Borussia Dortmund: la Juventus, líder en la Serie A, quedó segunda del Grupo A tras el Atlético. Mientras que los de Klopp, tras su pésima actuación en la Bundesliga, centrarán todos sus esfuerzos en esta competición. Sin duda, la emoción estará asegurada en esta impredecible eliminatoria.










  • Schalke 04 - Real Madrid: se repite el duelo de la temporada pasada. El 1-6 que le endosó en Madrid al Schalke en el Veltins Arena es uno de los mejores partidos que ha disputado el equipo de Ancelotti. El Schalke, abonado a octavos, no tiene nada que hacer contra el Real Madrid. El camino de la Undécima comienza como el de la Décima.










  • Shakhtar Donetsk - Bayern Múnich: el conjunto ucraniano quedó por delante del Athlétic en el Grupo H, sellando así su pase a octavos. Se encontrará con el Bayern de Guardiola por lo que, a priori, tendrá muy pocas opciones de continuar adelante. Los alemanes vuelven a postularse como favoritos al título con un dominio abrumador en la Bundesliga.










  • Arsenal - Mónaco: el siempre prometedor equipo londinense se enfrentará al millonario Mónaco que, dos años después, ha alcanzado por fin la Champions League. Özil, Alexis y compañía son algo superiores al equipo de Falcao y compañía, pero los gunners son un equipo dado a la decepción, así que… ¿quién sabe?










  • Basilea - Oporto: para el final el duelo menos atractivo de todos. El Basilea suizo ha sorprendido a propios y extraños dejando en la cuneta a un Liverpool que ha parecido dejarse llevar desde el principio de la competición. No obstante, la superioridad técnica y la experiencia de los portugueses los convierte en claros favoritos.