domingo, 10 de enero de 2016

Zidane debuta con un engañoso 5-0


El técnico francés se estrenó en el banquillo merengue con una goleada fruto del despertar de la "pegada blanca"


Zidenine Zidane volvió ayer al Santiago Bernabéu. Esta vez no como aquel maravilloso futbolista que asombraba al mundo entero, sino como el primer entrenador del equipo al que tanta gloria dio en el pasado. El Real Madrid, su Real Madrid, venció por 5-0 a un Deportivo muy serio que por partidos así marcha este año noveno en la clasificación.

La primera manita del Madrid de Zidane, no obstante, no fue tan redonda como puede mostrar el marcador. Si bien la actitud de los madridistas cambió radicalmente respecto a la que tenían con Benítez (en especial la de Marcelo y Cristiano), demostraron que uno no puede empezar a jugar bien de un día para otro sea quien sea. De hecho, el inicio del partido fue claramente dominado por el Dépor de Víctor Sánchez del Amo.

El Madrid, eso sí, recuperó su temida "pegada" que tan buenos resultados le ha dado en otras temporadas y supo poner tierra de por medio en sus primeras llegadas al área deportivista. Todo lo contrario le ocurrió a los blanquiazules, que se toparon con un buen Keylor Navas. Por su parte, el delantero deportivista, Lucas Pérez, tenía la pólvora mojada y por más que disparó su cañón una y otra vez fue incapaz de ver puerta.

Entre las pinceladas que pudo dejar Zidane en su primer partido destacaron dos: la primera, Isco jugó por su puesto, la mediapunta (algo que es extrañamente inusual en el Real Madrid); y la segunda, al Madrid no le da miedo mantener la pelota, sin dejar de buscar la portería rival, pero sin ir hacia ella en estampida.

A los quince minutos Benzema abrió la lata en un remate de tacón tras el rechace de un córner mientras media zaga del Dépor (sin razón) pedía fuera de juego. Después, el mejor del partido con creces hizo un roto al Deportivo con un hattrick que no olvidará fácilmente. El galés Gareth Bale marcó dos bonitos tantos de cabeza y uno tras un remate al primer toque a pase de CR7, poniéndola en la cepa del poste con el interior como si se tratase de un penalti.


Se quedó sin su tanto Cristiano Ronaldo. El portugués estuvo más fino y generoso que en otras ocasiones, pero según avanzaba el partido le entraba esa ansiedad que le corroe por dentro cada vez que se vislumbra el minuto noventa y no ha iniciado su particular cuenta. Agonizaba el partido ya cuando en su último intento se tropezó dentro del área, apareciendo por allí Benzema, que completó con su segundo gol la manita.


Inmejorable resultado en el primer desafío de este Real Madrid, que sin embargo, continúa permitiendo demasiadas llegadas a su propia portería. Veremos como evoluciona el Madrid a las órdenes de una inmensa leyenda balompédica.


Ficha del partido:

Alineaciones:
Real Madrid (4-2-3-1): Keylor Navas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Kroos, Modric; Bale, Isco, Cristiano Ronaldo; Benzema. Entrenador: Zidane.
Deportivo (4-2-3-1): Lux; Juanfran, Arribas, Sidnei, Fernando Navarro; Bergantiños, Mosquera; Fede Cartabia, Luis Alberto, Fajr; Lucas Pérez. Entrenador: Víctor Sánchez del Amo.

Sustituciones:
Real Madrid: Sergio Ramos por Varane (45'), Isco por James Rodríguez (66') y Bale por Jesé (74').
Deportivo: Fede Cartabia por Jonás (45'), Fernando Navarro por Luisinho (66') y Fajr por Riera (66').

Goles:
Real Madrid: Benzema (15' y 90'+1') y Bale (22', 49' y 63').

Tarjetas amarillas:
Deportivo: Lux (15'), Mosquera (64') y Arribas (70').

Árbitro: Pérez Montero.

lunes, 4 de enero de 2016

Zidane, el nuevo elegido

Zidenine Zidane se convierte en el nuevo entrenador del Real Madrid, antes de lo previsto, ante la destitución de Rafa Benítez


Ya es una realidad. Rafa Benítez se comió las uvas en el Real Madrid pero antes de que le diese tiempo a digerir los polvorones ha sido despedido como técnico blanco. Su último empate ante el Valencia, siendo su equipo incapaz de aprovechar el pinchazo del Barça para recortar puntos, ha sido la gota que ha colmado el vaso.


El entrenador madrileño ha sido cuestionado desde su llegada a la capital confirmando aquello de que nadie es profeta en su tierra. Benítez, criticado antes de la temporada por su vocación defensiva, fue de mal en peor con un equipo al que le costaba un mundo hacer goles en demasiados partidos. De vez en cuando, la calidad de los de arriba maquillaba con goleadas esporádicas los tristes datos goleadores de los merengues, pero es cierto que este Real Madrid no ha adquirido en ningún momento la regularidad necesaria para pelear por algún título.

Sin brillo, silbado en el Bernabéu hasta en la victoria por 10-2 contra el Rayo Vallecano, Benítez sale de su casa por la puerta de atrás y sin haber completado una sola temporada. Paradójicamente, fue cesado precisamente después del único partido en el que ha sido ovacionado esta temporada: contra el Valencia en Mestalla. Su ex afición le recibió como a un héroe por aquellas Ligas y aquella Uefa que le brindó al conjunto ché, en una noche, sin embargo, muy amarga para el entrenador.

Florentino Pérez ha optado por la única opción que tenía y ha puesto a Zidane al frente del primer equipo. El nuevo elegido se comerá el marrón de dirigir a un equipo que no juega a nada en la actualidad en su primera andadura seria en el fútbol como entrenador.

Zidane hasta el momento sólo había dirigido al Real Madrid Castilla durante una temporada y media, fracasando en su intento de devolverlo a la "División de Plata" en su primera oportunidad y dejando ahora al equipo segundo del Grupo 2. Estuvo como segundo entrenador en la primera temporada de Ancelotti en la que se conquistó, entre otras cosas, la "Décima". No obstante, es cuestionable si este currículum es suficiente para ser entrenador del Real Madrid.

Ahora sí, los jugadores no podrán poner la excusa al menos de que no se sienten identificados con su entrenador por no haber sido un gran jugador de fútbol. Hablamos de Zidane, la estrella más brillante de una plantilla plagada de ellas, el Madrid de los "Galácticos". Su exquisitez técnica y su amor por el fútbol de ataque deberían ser suficientes para consentir a unos "niños" nuevamente malcriados por su presidente.


Algo que queda por descubrir es si en algún momento el señor Pérez dejará de creerse director deportivo además de presidente y se abstendrá de jugar su particular partida de Football Manager viviente.

A día de hoy, sigue sin poderse explicar con claridad la decisión de echar a Carlo Ancelotti tras una temporada en la que has quedado segundo en Liga, has llegado a las semifinales de Champions y has ganado Supercopa de Europa y Mundialito de Clubes, habiendo ganado la anterior, Champions y Copa del Rey. El señor Pérez no debe de comprender que un equipo de fútbol necesita continuidad y que los jugadores no pueden estar adaptándose año sí, año también, a los métodos y tácticas de cada nuevo entrenador. Tampoco parece entender que teniendo enfrente al F.C. Barcelona no es realista pretender ganar Liga o Champions todos los años.

Errores presidenciales aparte (ya cometió el mismo error con del Bosque en su primera etapa) ahora toca ver cómo se desenvuelve Zidane en su nuevo cargo y cómo responden los jugadores al estímulo de un nuevo entrenador. Probablemente, en función de los resultados que dé el francés, el salto de Zidane al más alto nivel será algo transitorio de cara a la próxima temporada o el principio de una etapa cuya duración establecerá el oportuno capricho de Florentino.


martes, 1 de diciembre de 2015

Podio del Balón de Oro con sabor a reconquista


Hace un par de días se dio a conocer el nombre de los tres candidatos finalistas a alzarse con el Balón de Oro 2015. Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar competirán por un galardón del que se ha quedado fuera Luis Suárez por la sencilla razón de que tras esta última purga sólo pueden quedar tres en pie. Dos azulgranas y un madridista copan la élite del fútbol mundial en una edición en la que, si no hay sorpresas, Lionel Messi obtendrá su repóker. Analizamos brevemente a los tres finalistas:

- Cristiano Ronaldo: actualmente se encuentra en el peor estado de forma de su carrera. Su ruptura sentimental a principios de año le provocaron un bajón anímico del que no se ha recuperado y que ha acabado por trasladarse a los terrenos de juego. Además, su entendimiento con Rafa Benítez, su nuevo entrenador, es absolutamente nulo y está jugando de delantero centro, una posición en la que el luso nunca ha terminado de sentirse cómodo. A su favor, actuaciones puntuales de altísimo nivel (como los cinco tantos que consiguió ante el Granada) y los récords goleadores que continúa batiendo. Este año se ha convertido en el máximo goleador de la historia del Real Madrid y de la Champions (superando a Raúl en ambos casos) y en el tercer máximo goleador de la historia de la Liga. Repetir aún así se antoja muy difícil para el portugués.


- Lionel Messi: es el claro favorito. Se unen dos circunstancias claves: una, este año hemos visto a un Messi mucho más cercano a su mejor nivel; dos, coincide con la bajada de rendimiento del único que puede hacerle sombra, Cristiano Ronaldo. Messi ha vuelto a demostrar ser un jugador único e irrepetible. Hace que lo difícil parezca fácil y es completamente imparable. De su mano el Barça logró un triplete impensable a comienzos de la pasada temporada y vuelve a disfrutar jugando al fútbol. Lucha mano a mano con Cristiano por ser el máximo goleador de la Champions (también ha superado a Raúl) y parece claro que pondrá tierra de por medio entre él y el luso en lo que a Balones de Oro se refiere. Sería el quinto del argentino.


- Neymar da Silva Santos: el 2015 ha sido el año de su madurez y consagración futbolísticas. Ha sabido dejar a un lado su individualismo y exceso de ego para transformarse en un jugador que necesitaría cualquier equipo del mundo. Es un atacante letal y ha demostrado con creces estar preparado para coger el testigo de Messi en caso de que fuese necesario. Entre él y Luis Suárez ni siquiera se ha notado la lesión de "La Pulga". Este año no, pero si Messi y Cristiano lo permiten y no se le apaga la chispa a Neymar, será el heredero de este "duopolizado" premio durante tantos años.